YOGA, el mejor antídoto antiestrés

2019-03-19 19:52:44 

Por: Blanca Castellnou – Entrenadora de yoga de FITFITUP

Antes de empezar a hablar sobre cómo el Yoga puede ser el mejor antídoto antiestrés, definamos: ¿Qué es el estrés?

“Estado de cansancio mental provocado por la exigencia de un rendimiento muy superior al normal; suele provocar diversos trastornos físicos y mentales.”

Vivimos en grandes ciudades y a pesar de la infinidad de ventajas y oportunidades que éstas nos ofrecen, también nos toca sufrir sus hándicaps… A menudo nos vemos rodeados de su ritmo frenético, del ruido, las prisas, los atascos y otros inconvenientes que inevitablemente nos afectan a nivel mental y emocional.
A esto también hay que sumarle las exigencias del trabajo, los estudios, fechas límite, pagos de facturas, encontrar tiempo para el ejercicio físico y la lista de responsabilidades personales y familiares. Ya ves, no es poco, en el día a día cargamos con mucho y puede resultar abrumador.

Los altos niveles de estrés pueden afectar nuestra salud. Veamos los síntomas más comunes:

  • Agobio, ansiedad, agitación y/o irritabilidad
  • Tensión o dolor muscular
  • Fatiga
  • Problemas de insomnio
  • Dolor de cabeza, en el pecho o malestar estomacal
  • Falta de motivación y concentración
  • Tristeza o depresión
  • Etc.

¿Te sientes [email protected]? Pues respira profundo y sigue leyendo, porque puede que aquí descubras la solución que necesitas.

Tal y como mencioné en el artículo anterior referente al Yoga, uno de los muchos beneficios a destacar de esta práctica es la reducción del estrés.

Desde el inicio al final de una clase de yoga, encontraremos todos los ingredientes necesarios para situarnos en un espacio de calma y sosiego.
La práctica siempre empieza con una breve meditación como toma de contacto, un lugar en el que parar, sentarnos en el suelo y entrar en contacto con nuestra respiración. Ella es nuestra aliada durante toda la práctica, ya que gracias a la percepción de su ritmo y profundidad podemos describir nuestro estado mental y físico en ese preciso instante.
Y aquí nos hacemos la pregunta clave: “¿Cómo me siento? ¿Cómo me encuentro a nivel físico? ¿Y en la mente, percibo mucho ajetreo? ¿Hay algo que me preocupa?”

La meditación nos ofrece el espacio para la escucha interna, para parar y tomar consciencia de nuestra situación presente, teniendo en cuenta los factores que nos envuelven desde fuera y lo que sentimos desde dentro.

A partir de aquí todo empieza a ralentizarse; la respiración, el ritmo cardíaco, el movimiento mental,… Dando lugar a la activación del sistema nervioso parasimpático, el cual se encarga de tranquilizarnos y disminuir la cantidad de estrés en el cuerpo.
Es importante no dejarnos llevar por toda esa serie de reflexiones, no detenernos a buscar respuestas ni juzgarnos. Únicamente se trata de tomar consciencia, aceptar y respetar nuestro estado.
A continuación procuramos dejar todo eso de lado y centrarnos en nuestro cuerpo y respiración durante el resto de la práctica.

Ahora toca moverse y las posturas de yoga van a facilitarnos la tarea. Para aliviar el cuerpo y liberarnos de toda esa carga y tensión generada a causa del estrés, es importante activar y estirar los músculos, así como el ganar rango de movimiento es las articulaciones y rehidratar nuestros tejidos. “Cuerpo sano, mente sana”, un dicho cargado de significado y verdades. Habitar en un cuerpo sano, ágil y libre de bloqueos, hace que automáticamente nuestra mente se calme, gane espacio y asimile todo desde otra perspectiva.
Las posturas de yoga también exigen nuestra atención; a la hora de escuchar las instrucciones de [email protected] [email protected] y reajustar el cuerpo, al encontrar el equilibrio en las posturas que lo requieran, el fluir con la respiración, etc. De ahí viene la escucha interna y la propiocepción que requiere el Yoga.

Para terminar la práctica y dejar que tanto el cuerpo como la mente puedan digerir e integrar todos los ámbitos trabajados, se finaliza con una relajación final, “savasana”. Nos tumbamos sobre la esterilla y dejamos que todo repose, que el cuerpo descanse y la mente encuentre un espacio de reseteo.
Después de la relajación, también se puede realizar alguna técnica de respiración, “pranayama”, con el objetivo de equilibrar tus niveles de energía. Y por último recuperamos la postura sentada como símbolo de gratitud hacia ti [email protected] por dedicarte este momento del día para tu salud y bienestar.

Con paciencia y práctica empezarás a sentir todos esos cambios positivos. Aprenderás a manejar de otra manera las situaciones que te provocan estrés, a percibir la realidad desde una posición más serena y a relativizar, a tomarte las cosas con calma y a entender que los descansos son necesarios. El ir despacio y estar más atentos al instante presente puede enriquecernos mucho.

Espero que este artículo te anime a cuidar tanto de tu salud física como mental para obtener una mejor calidad de vida.
Además, te recordamos que desde FITFITUP ofrecemos clases particulares de yoga, así que si estás [email protected] o tienes cualquier pregunta, no dudes en contactarnos.

¡Feliz semana y hasta pronto!

“Namasté”