YIN Yoga – Abre el cuerpo y fortalece la mente

2019-09-11 09:41:10 

Por: Blanca Castellnou – Entrenadora de yoga de FITFITUP

A menudo nos centramos en el trabajo cardiovascular y la fuerza, dejando aparcadas la movilidad y la flexibilidad. Eso puede causar descompensaciones y una funcionalidad desequilibrada del cuerpo. Por eso debemos conocer las propiedades del Yin (agua, frío) para compensar con el exceso de actividades Yang (fuego, calor) en nuestro día a día.

El Yin es un estilo de Yoga conocido por el carácter pasivo de su práctica. No es tan común como otros estilos más dinámicos como son el Vinyasa o el Ashtanga (quizás porque no es tan llamativo a nivel visual), pero cada vez es más reconocido gracias a sus múltiples beneficios físicos y mentales.

Esta rama del Yoga es relativamente joven, ya que nació en los 80 en EEUU, de la mano de Paul Grilley, profesor de yoga y anatomista, y Sarah Powers, también profesora de esta disciplina y profesional de la filosofía budista y taoísta.

Principales aspectos físicos del Yin Yoga:

A diferencia de otros estilos de yoga en los que se fluye de una postura a otra, el Yin es una práctica lenta y fría, al permanecer varios minutos (entre 3 y 10min) en la misma postura, le damos espacio a la mente para que se centre en el instante presente, la respiración y en las sensaciones del cuerpo. Libera posibles bloqueos articulares, ganando rango de movimiento y favorece la elasticidad y la creación espacio gracias a su técnica de trabajo.

La mayoría de sus posturas son pasivas en suelo con un grado de activación leve; estamos sentados, recostados o tumbados y éstas reciben nombres de animales por la similitud de sus figuras. Todas las posturas ofrecen variaciones para que cada [email protected] encuentre la opción más segura y beneficiosa según su constitución física. Dependiendo de las necesidades de cada alumno, se puede practicar con soportes (bloques, mantas, bolsters,…) o sin ellos.

El Yin yoga también nos ofrece la oportunidad de investigar y conocer la propia anatomía, ya que la conciencia corporal es imprescindible en la práctica.

Esta práctica se puede enfocar a nivel anatómico o energético. En el segundo caso se tienen en cuenta el recorrido de los meridianos según la medicina tradicional china, estimulando esas zonas contrayéndolas, estirándolas o aplicando una ligera presión sobre ellas.

La fascia influye en las células nerviosas, las cuales pueden causar dolor en ciertas zonas del cuerpo. Por ejemplo, cuando hay estrés, el cuerpo se contrae y eso impacta en el estado de la fascia, pudiendo desencadenar dolores de espalda.
Gracias a la relajación y el estiramiento sostenido del tejido conectivo, la fascia se hidratada y se vuelve más elástica y móvil, lo cual puede reparar posibles molestias musculares.

Principales aspectos mentales del Yin Yoga:

La principal característica del Yin es su simplicidad. Gracias a la sencillez y a la quietud física y mental de su práctica, la observación interna es un ingrediente asegurado.
¿Cómo reaccionan mi cuerpo y mi mente en cada lugar? De ahí el concepto de “práctica contemplativa”.

Se dice que este estilo de yoga nos acerca mucho a la meditación, ya que su mayor reto es poder manejar la dispersión constante de la mente. Tomar consciencia de las distracciones y pensamientos que vienen y van y ser capaces de recuperar la atención todas las veces que sean necesarias (mindfulness).

Ambas prácticas invitan a la relajación de la mente. Nos ofrecen un espacio para indagar y conocernos mejor a nosotros mismos.
 También fortalecen nuestra estabilidad física y emocional, practicando la aceptación, el respeto y la amabilidad hacia uno mismo sin resistir y sin luchar contra ciertos diálogos internos o emociones.

Beneficios generales del Yin Yoga:

  • Ayuda a conservar la flexibilidad y el rango de movimiento que vamos perdiendo con la edad.
  • Relaja el sistema nervioso central y calma la mente.
  • Ayuda a recuperar la curvatura natural de la columna vertebral.
  • Aumenta la capacidad de auto-observación (física y mental): experimentar con claridad las sensaciones físicas y detectar nuestros patrones de pensamiento.
  • Práctica que prepara para la meditación.
  • Estimula el flujo de la energía vital (prana).

Recordemos que trabajar la fuerza y la resistencia cardiovascular es necesario para la salud, pero no descuidemos otras facetas del cuerpo. Si sientes rigidez, acortamiento, bloqueos y la funcionalidad y el bienestar físicos se ven afectados, quizás este estilo de yoga te pueda ser de gran ayuda.

Una práctica de Yin Yoga es el mejor complemento para cualquier otro estilo de yoga de carácter Yang y otras formas de ejercicio.

Si tienes cualquier pregunta al respecto o te gustaría probar una clase de yoga (Yin, Vinyasa o Hatha Yoga) con FITFITUP, no dudes en ponerte en contacto con nosotros. Tu cuerpo y mente lo agradecerán.

¡Hasta pronto, [email protected]!
Namasté